jueves, 13 de diciembre de 2007

Nabucodonosor






A pesar de ser el rey más importante de Babilonia, no se conoce a la perfección el reinado de Nabucodonosor.



Hoy en Gotitas de Historia, recordamos a uno de los personajes más importantes de la historia antigua.






Tras la caída de Asiria será Babilonia quien alcance la hegemonía en el Creciente Fértil. En los primeros años del reinado de Nabucodonosor se hace casi una campaña anual en dirección a las tierras de Siria. Karkemish pasó a manos babilonias como paso previo de la toma de Palestina y Siria, dura labor que costó importantes esfuerzos al ejército babilonio. Esta actitud expansiva por la zona siria provocó la intervención de Egipto, deseoso de mantener su hegemonía sobre los puertos del Líbano.



El primer enfrentamiento egipcio-babilonio se produjo en 601 a.C., obteniendo la victoria los primeros. Estos hechos provocaron que Joaquim de Judá rompiera con Nabucodonosor durante tres años hasta que el rey babilonio puso sitio a Jerusalén. La ciudad fue saqueada y Joaquim deportado a Babilonia, entronizando a Sedecías como rey de Judá. Era evidente que los países palestinos no veían con buenos ojos la dominación ejercida por Nabucodonosor.



Con la ayuda del faraón Apries se organizó una coalición formada por Egipto, Judá, Amón y Fenicia mientras Edom y Moab permanecían neutrales. Nabucodonosor pasó rápidamente a la acción y trasladó sus tropas a Fenicia que fue sometida, introduciéndose en Judá donde la mayoría de las ciudades fueron ocupadas. Jerusalén resistió durante dos años antes de caer capturada. A pesar de las victorias, Nabucodonosor volvió a encontrar resistencia de las regiones sirio-palestinas que siempre contaban con la inestimable ayuda de Egipto. No en balde, Necao ocupó el territorio de Gaza. Pero a partir de 568 a.C. las relaciones entre Egipto y Babilonia parecen más estables, respetando sus respectivas áreas de influencia.



En el aspecto interior, el reinado de Nabucodonosor fue bastante favorable ya que puso en marcha una política de recuperación nacional, tras diez años de guerras internas. Los canales fueron rehabilitados, la agricultura restablecida y las ciudades reconstruidas. Un periodo de prosperidad se abre para el país, salpicado de momentos de tensión provocados por las esporádicas revueltas.
Fuente: Biografías y Vidas.com
Escribe: Guillermo Reyna Allan